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Los mejores guitarristas de la historia

Varios estudios científicos han comprobado que escuchar música, el cerebro libera dopamina asociado con el placer y reduce la ansiedad.

Tienes que saber que tocar la guitarra aporta un montón de beneficios que son los siguientes: mejora la concentración, desarrolla la creatividad, estimula todas las partes del cerebro, mejora la autoestima, etc.

Si quieres aprender a tocar un instrumento apuesta por la guitarra. El guitarrista y compositor, Nico Sánchez, explica que lo mejor es aprender a tocar la guitarra de forma efectiva y divertida.

A continuación, te explicamos cuáles son los mejores guitarristas de la historia:

Jimi Hendrix

Nació el 27 de noviembre de 1942 en Reino Unido. Es considerado por varios artistas y revistas especializadas en música como el mejor guitarrista de la historia del rock and roll.

Hendrix comenzó en el Rock and Roll Hall of Fame en 1992. En el año 2003 la revista Rolling Stone lo eligió como el mejor guitarrista de todos los tiempos.

Ese mismo año la revista Total Guitar con el voto de 4000 lectores, eligió a Jimi Hendrix como el mejor guitarrista de la historia del rock.

En el año 2009 la revista Time lo situó también como el mejor guitarrista de la historia. Hendrix tocó junto a leyendas como los Isley Brothers, Sam Cooke o Little Richard.

«Pero lo más importante sobre su forma de tocar era el alma que le ponía. Era como si estuviese en contacto con el cosmos. Muchos guitarristas actuales tocan muy rápido para impresionarte, pero cuando intentas recordar lo que han tocado, no puedes. Con él, lo mejor era que siempre podías tararear sus solos en la cabeza, porque eran muy melódicos», destacaba Randy Wolfe, alias Randy California, miembro en 1966 de su banda Jimmy James And The Blue Flames.

Consiguió arrancarle nuevos sonidos a la guitarra eléctrica y poner en práctica técnicas como las de ‘Little Wings’ o ‘Angel’ o con su dominio del «bending», es decir, tocar una cuerda y tirar de ella hacia arriba o abajo cuando comienza a emitir la nota para obtener un sonido más agudo.

«En muchos aspectos, modificó el sonido del rock mucho más profundamente que los Beatles. Sin duda, ellos aportaron composición al género, pero Jimi cambió el sonido de la guitarra», afirma Pete Townshend, miembro de The Who.

Pese a ser zurdo tocaba siempre con guitarras para diestros. «Hay un montón de guitarras solistas ahí fuera, pero lo esencial que hay que aprender es el tempo, el ritmo», decía Hendrix.

Inseguro siempre de su voz, llegó a decir: «La gente no quiere que cantes bien; prefieren que cantes de cualquier manera y que tus canciones tengan ritmo».

Las canciones que se convirtieron en históricas y a las que dio un toque tan efervescente son ‘Hey, Joe’, ‘Like A Rolling Stone’ o ‘The Star-Splangled Banner’.

B.B. King

Riley B. King nació el 16 de septiembre de 1925 en una plantación de Itta Bena (Misisipi). Allí empezó a tocar por esas calles, pero en 1947 hizo autostop en dirección a Memphis para labrarse una carrera musical.

«Artista consumado de voz ronca, consiguió enganchar a todas las audiencias: desde el tradicional público afroamericano hasta los fanáticos del pop y del rock. King llegó a dar hasta 300 conciertos al año y fue el músico de blues que más premios Grammy recabó, un total de quince», informa Diario Sur.

Gracias a su actuación en el programa de radio de Sonny Boy Williamson consiguió una serie de actuaciones en el local Sixteenth Avenue Grill, donde se dio a conocer bajo el nombre Beale Street Blues Boy.

Después, decidió acortarlo a Blues Boy King y, finalmente, dio con el definitivo B.B. King. Influyó en una generación de músicos con sus canciones como ‘The Thrill Is Gone’, ‘Three O’Clock Blues’ o ‘When Love Comes to Town».

King tocaba una guitarra Gibson a la que llamaba cariñosamente ‘Lucille’. El artista vendió millones de discos en todo el mundo y formaba parte del Salón de la Fama de la Fundación del Blues.

Keith Richards

Keith Richards es guitarrista, compositor y cofundador de los Rolling Stones. El artista quitó una cuerda a su guitarra y la afinó, ya que su objetivo era que los Rolling Stones no sonaran «como todos los demás».

El guitarrista británico confesó que en sus inicios quería que su música se pareciera a la de Scotty Moore o Chuck Berry. «Siempre he querido comprobar qué es lo que el piano o la guitarra puede enseñarme», afirma Richards.

«Cambias una sola cuerda y, de repente, tienes todo un universo nuevo bajo tus dedos. Tienes que repensarlo todo, como si un piano se diera la vuelta completamente y las teclas blancas fueran negras y al revés. Quedé fascinado porque tenía la posibilidad de volver a aprender a tocar la guitarra, como si fuera un instrumento diferente», añade.

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