¿Cómo elegir el mejor maquillaje según el tipo de piel?

¿Cómo elegir el mejor maquillaje según el tipo de piel?

El maquillaje es un buen aliado para quienes gustan de utilizarlo, el problema es que no siempre se eligen los productos ideales para los tonos de piel de cada persona. Y es que ya que el abanico de tonos de piel es muy amplio, debemos saber elegir el que se adapta mejor a nuestra piel para que el efecto sea mucho mejor y se vea todo más armónico.

Así como hay múltiples tonos de piel, hay muchos tonos en lo que se refiere a bases, compactos, pinturas de labio, etc., por lo que de la mano de Make up School aprenderemos a elegir el maquillaje que encaja con nuestro tono de piel.

Tipos de piel

Lo primero para elegir el tipo de maquillaje correcto, es entender qué tipo de piel tenemos, y no nos referimos al tono, sino al cómo se comporta nuestra piel.

Aquí te ofrecemos una pequeña guía para identifica el tipo de piel:

  • Piel seca

La piel seca presenta poca elasticidad y cierta tirantez, su tacto es áspero, y le falta flexibilidad y suavidad, a menos que las glándulas de este tipo de piel producen menos sebo que en la piel normal. La piel seca al ser tensa, fina y frágil puede llegar a producir algún tipo de descamación e irritaciones, y por eso requiere cuidados y productos específicos.

Al carecer de hidratación, la piel luce áspera y con un aspecto apagado, como consecuencia es mucho menos elástica y en ocasiones suele irritarse.

Lo ideal para este tipo de piel es utilizar una base de maquillaje para piel seca, para que el rostro luzca fresco y natural, ya que estos suelen tener un concentrado hidra-suavizante que humecta las áreas más resecas y te brinda un acabado naturalmente luminoso.

Usa productos que hidraten la piel y la protejan contra los daños que causan los radicales libres. Estos, provienen en algunos casos, de procesos normales del organismo como el metabolismo de los alimentos y la respiración; otros de la polución industrial, el tabaco, los medicamentos y los aditivos químicos que se usan en las comidas enlatadas y en los pesticidas.

  • Piel Grasa

La piel grasa se define por la aparición constante de puntos negros y granitos en la piel, tiene aspecto brillante, los poros dilatados y su textura es irregular. Las características de este tipo de piel se deben a que las glándulas sebáceas de la piel son más grandes y más numerosas de lo habitual y segregan sebo en cantidades excesivas.

Se debe evitar secar en exceso la piel con tónicos y exfoliadores que contengan alcohol. Por el contrario, lo ideal es seleccionar productos libres de alcohol y evitar los que contengan ingredientes como aceite mineral y vaselina, pues pueden obstruir los poros.

  • Piel normal

La piel normal es suave al tacto y su tono es prácticamente uniforme, además que su textura suele ser tersa y sus poros son poco visibles.

Este tipo de piel muestra un buen nivel de hidratación con lo cual no presenta ninguna imperfección aparente. Las pieles normales suelen responder bien a los cambios de temperatura y humedad, soportando sin inconvenientes las agresiones diarias tales como la contaminación del ambiente o los rayos UV.

Siempre hay que tomar medidas esenciales para mantener la piel en un estado óptimo, utilizar diariamente productos con protección solar, retinol y antioxidantes, además que es importante no olvidar que la limpieza facial es esencial, así como las cremas que ayudan a restaurar la iluminación y la humedad del cutis. Se deben buscar tratamientos que reduzcan las arrugas al prevenir la pérdida de colágeno, exfoliar el rostro dos veces a la semana y hacerlo durante el baño, ya que el vapor abre los poros y ayuda a eliminar más fácilmente las células muertas.

  • Piel Mixta

La piel mixta se define por ser una combinación de zonas normales y secas con zonas grasas, siendo que las zonas grasas se ubican en la frente, la nariz y la barbilla, y las zonas normales o secas se encuentran en las mejillas. Por lo general, este tipo de piel es suave y tiene un aspecto brillante.

Debido a estas características de la piel mixta, los productos para hidratarla y protegerla tienen que ser específicos para este tipo de piel. Lo bueno es que en el mercado se encuentran fácilmente identificados y brindan un balance adecuado para evitar resequedad e hiperproducción de sebo.

Lo más importante es entender que no importa el tipo de piel que se tenga, mientras se cuide y se atienda de la forma correcta con rutinas de limpieza que le ayude a mantenerse sana, además de elegir los productos específicos para nuestro tipo de piel.

El complicado mundo de las bases

La base tiene como función principal homogeneizar el color del rostro, más no cambiarlo. Por ello, el tono perfecto es el que se funde con la línea de la mandíbula.

Conseguir el color de base perfecto puede ser una tarea muy difícil, por eso compartimos algunas recomendaciones para que sepamos qué hacer a la hora de escoger la base que se adapte mejor a nuestra piel:

  • Si tienes la piel cálida, utiliza bases con subtonos amarillos y dorados.
  • Si tu piel es fría, elige bases con subtonos más rosados.
  • Si tu piel es neutra opta por tonos beige o dorados para darle color a tu rostro.
  • Diferenciar el tono y el subtono

Este es el primer paso para elegir la base y los puedes encontrar al reverso de los empaques o envases. El tono es la tonalidad literal de la piel, desde la tez más blanca hasta la más oscura, mientras que por su lado, el subtono es el pigmento que compone la base junto con el tono, es decir, la tendencia que tiene el producto a difuminarse con la calidez de la piel.

Elegir una buena base de maquillaje es de suma importancia para conseguir un buen resultado. Todos los fondos corrigen el tono y disimula los defectos, pero hay que tener en cuenta la textura para acertar en la elección. A continuación, les damos algunos tips para usar la correcta según las necesidades propias de la piel:

  • Polvos: Es perfecta para las pieles grasas, al evitar los brillos. La grasa de la piel se mantendrá oculta, además, este tipo de maquillaje sirve como una base ligera o un toque final.
  • Líquido: Esta opción proporciona un acabado ultraligero y transparente en los cutis más jóvenes o las pieles grasas.
  • Mixto: Si se quiere cubrir el rostro de una manera más intensa, se debe utilizar esta modalidad de maquillaje en polvo y crema. Es aconsejable que utilices una esponja humedecida para su correcta aplicación, se puede usar siempre y cuando no tengas muchos problemas de sequedad o grasa.
  • Fluido: Si tienes una cena o una fiesta y quieres un acabado perfecto, este es el maquillaje ideal; aunque tradicionalmente se ha recomendado para la piel seca, hoy en día existen fórmulas adaptadas a todo tipo de piel.
  • Crema o mousse: Es uno de los maquillajes más novedosos, es muy espeso y cubre la piel perfectamente, convirtiéndose en la mejor elección para los cutis más secos y maduros.
  • Barra: No es recomendable en pieles grasas, pero a las demás les proporcionará buen tono. Es ideal para maquillajes rápidos y además, te proporcionará una agradable sensación de frescor.

¿Cómo elegirla y usarla?

Viendo la amplia gama de productos, es fundamental saberlos elegir, por ello es importante seguir las siguientes recomendaciones:

  • Elige la textura: Si buscas un resultado ligero y natural, las fórmulas líquidas serán tus aliadas. Hay quienes tienen piel grasa y solo buscan un acabado mate y aterciopelado, así que el maquillaje en polvo será ideal (si se tienen problemas de acné, es mejor recurrir a un especialista). Por su lado, la base en crema es más densa, perfecta para pieles maduras; y por último, si lo que quieres es un producto libre de aceite, con factor de protección solar y tienes la piel sensible, lo mejor es que uses maquillaje compacto.
  • Pruébala en tu piel: Llegó el momento de probarla en el cuello o la mandíbula para estar seguras de llevar la tonalidad adecuada. Para esto ¿, se recomienda hacer la prueba con tres tonos diferentes, en un lugar con luz natural o luz blanca artificial, y la que mejor se funda con tu piel será la indicada.
  • Utiliza las herramientas adecuadas para su aplicación: Se pueden usar las famosas esponjas (de preferencia en silicona) que permiten un acabado natural para bases líquidas y en polvo; mientras que las brochas kabuki permiten más cobertura que las esponjas, siendo también una opción para el  maquillaje fluido o en polvo. Por otro lado, con las brochas mofeta podrán aplicar de forma más liviana los productos líquidos y, si se busca la herramienta ideal para cosméticos en crema o compactos, la lengua de gato es la mejor opción.

A la hora de elegir el maquillaje tenemos que pensar también en la salud  y no solo de piel, además se debe atender que la salud ocular también se puede ver afectada y prestar especial atención a si observamos alguna reacción adversa.

Es fundamental entender que el maquillaje no debe ser visto como una obligación social, debe ser algo que se use por gusto, por querer resaltar las particularidades individuales y para pasarlo bien.