Música para bebés

Estar en mitad de la treintena significa empezar a ver bebés y embarazadas por todas partes. El 65% de tus amistades se quedará embarazada en breve, el 25% ya está embarazada y el 10% restante es la excepción que confirma la regla y decide no embarazarse en esa época o nunca. Como yo estoy justo en esa edad, esto ha hecho que haya aprendido muchísimo de todas las amigas “mamis” que han tenido hijos antes que yo, pero la que más me ha enseñado es Ana, quien me demostró que la música sirve para algo más que para amenizar la jornada.

Tal vez sea porque tardó tres años en quedarse embarazada tras muchos intentos fallidos y tratamientos en clínicas especializadas como IVIdona, o tal vez no, nunca lo sabré a ciencia cierta, pero el caso es que sabe más que nadie y lógicamente no es por ciencia infusa, sino porque ha estudiado mucho. Yo creo que para no desesperarse invirtió esos tres años en aprender, leer y empaparse de sabiduría premamá, y ahora, sea como sea,  es la” mami” a la que tocas recurrimos para preguntar ciertas cosas cuando no tenemos un pediatra a mano.

Cuando nació su hijo, le regalé una tarta de pañales gigante de esta tienda de regalos originales para recién nacidos y recuerdo que me dijo que con esa había recibido ya seis tartas de pañales diferentes, pero que había estado esperando tanto para recibir una que ahora todas le parecen maravillosas y no las cambiaría por nada del mundo. Eso me afectó mucho porque me di cuenta de lo mucho que había estado deseando recibir algo así, ya que eso significaba que por fin había conseguido lo que tanto tiempo había estado buscando.

Ana fue quien me dejó todos los libros que he leído durante mi embarazo: libros sobre nutrición infantil, sobre el aparato locomotor de los niños, sobre las diferentes etapas por las que pasan, sobre estimulación precoz infantil… pero lo que más me llamó la atención (tal vez por mi pasión por la música) es averiguar los beneficios que tiene la música para el bebé durante el embarazo:

  • La música aumenta la actividad inmunitaria del bebé
  • Los niños y niñas nacen más relajados, con los ojos y manos abiertas y lloran menos.
  • Duermen y se alimentan mejor.
  • Se concentran con mayor facilidad
  • Aprenden más rápidamente.

Lógicamente todas estas afirmaciones se hacen tras valorar los resultados de una serie de estudios  en base a una media generalizada, lo que no significa que todos los niños que oigan música nazcan con esas aptitudes ni que todos los niños que no la oigan vayan a nacer con las contrarias, pero está demostrado que la música ayuda notablemente a conseguir esos beneficios.

¿Qué música debo escuchar durante el embarazo?

Mozart es, por antonomasia, el compositor preferido para los 9 meses de embarazo pues está demostrado que escuchar su música aumenta las defensas y fortalece la capacidad neurológica de los bebés. Sin embargo hay mucha música diferente que también puede aportarnos grandes beneficios y es recomendable ir intercalándola, más que nada para no acabar u poco harta de escuchar lo mismo todos los días.

Si queremos relajar al bebé podemos escuchar: Para Elisa de Chopin, Claro de Luna de Debussy, baladas que nos gusten siempre y cuando esté marcada por tiempos lentos y melodías suaves, incluso alguna banda sonora.

Si queremos fortalecer las capacidades neuronales y sus defensas: Las 4 estaciones de Vivaldi, La 5ª sinfonía de Tchaikosky, El Carnaval de los animales de Saent Saens y, por supuesto, cualquier pieza de Mozart.

Y si lo que pretendemos es animar a nuestro bebé, hacer que se sienta contento y bien, podemos optar por: Queen, Madonna, The Beatle, Abba… grandes canciones que, a pesar de ser movidas y muy alegres carecen de sonidos estridentes o demasiado repetitivos.

¿Cómo debemos escuchar la música para que llegue hasta nuestro bebé?

Este tema es un poco peliagudo porque hay expertos que opinan que basta con que la madre la escuche para que los efectos de la música hagan mella en el feto y otros que aseguran que si el bebé no escucha las melodías de primera mano no sirve de nada.

Debido a ello hay muchas madres que ponen música con altavoces dirigidos a sus barriguitas, o incluso ponen auriculares alrededor de la misma con la esperanza de que el sonido llegue hasta el bebé. Sin embargo, hay un estudio bastante reciente que prueba que es sólo a partir de las 16 semanas de gestación y a través de la vagina el único modo en el que los fetos oyen y responden a sonidos musicales.

Según este estudio no sirve de nada, o de casi nada, intentar poner música al feto a través de la barriga de la madre porque no va a oír absolutamente nada. Según los expertos de este estudio, la única forma de que la música penetre en el útero casi insonorizado y provoque una respuesta de la criatura es a través de la vagina y por eso han empezado a comercializar un aparato especialmente diseñado para que nuestro útero se convierta en una sala de conciertos. Según este mismo estudio, los hits musicales que prefieren los fetos son las piezas de Mozart, Bach o Queen, pero yo me tiré todo el embarazo escuchando la radio a todo volumen, bailando al son de todo lo que pusieran en ese momento sin importar qué fuera, y por la noche, poco antes de ir a dormir, me ponía unos 10 minutos de música clásica.

No os puedo asegurar que mi hijo ahora sea más inteligente de lo que habría sido sino hubiera puesto a Mozart, ni tampoco puedo aseguraros que tenga más desarrollado su sistema inmunológico, pero lo que sí os puedo asegurar es que tengo un niño muy tranquilo, que casi no se despierta por las noches y que es más bueno que el pan. Además, egoístamente a mí, esos 10 minutos de música clásica también me ayudaban a dormir, así que lo recomiendo totalmente.

¿Y vosotras? ¿Qué música le vais a poner al bebé?